domingo, 22 de mayo de 2011

Fragmentos ideológicos

Por el muy venerable y docto Garcya, licenciado en todas las cosas

Mi sobrino, esa bola asustadiza de sustancias pringosas, todo el tiempo está dando vueltas a mi alrededor, gritando consignas y haciendo afirmaciones en torno a mi persona sin más justificación que la pura realidad. Últimamente le ha dado por decir que no puedo sostener un razonamiento y que mi conversación es un conjunto de retazos de discurso, un patchwork de palabras y de gestos difícil de descifrar y más difícil aún de catalogar. No quiero polemizar con un niño, quizás la razón esté de su lado, pero tengo un conjunto de frases sueltas en torno a la discriminación que quizás el lector pueda poner en un contexto adecuado como para otorgarle el sentido del que mi sobrino afirma que carecen.
Si yo tuviera que usar una sola palabra para definir la ideología de los argentinos despolitizados, creo que la palabra sería “racismo”.Que ahora se llama xenofobia.
A favor, nadie afirma explícitamente ser racista o xenófobo. Luego, si nadie es explícitamente racista, podemos inferir que la mencionada condición se oculta, se disfraza o se eufemiza . Las fobias se mantienen en la intimidad del consultorio psicoanalítico.

Del otro lado están las víctimas. Gentes desesperadas que vislumbran una esperanza desde un país vecino o en una provincia lejana, marginal y marginada, pobres de toda pobreza. Migran hacia las grandes ciudades para probar suerte. Se deciden, cruzan la frontera y se instalan nada menos que a laburar, en condiciones, adversas, en un país ajeno. O en una región hostil de su propio país.
Adonde quiera que vayan se los discriminará. Si tienen la desgracia de tener un color de piel diferente, la cosa será seguramente peor.
Porque más que racismo, que vaya uno a saber qué quiere decir “raza”, la cosa ahora va más de colorismo. El morocho, el negro, el chino, el bolita…

No es negro por la piel, es negro de alma, dicen. Su alma no es transparente como la mía, está sucia, manchada, chorreada de inmundicia… Qué querés, si viven en la mugre.
También es de gente fina decir “ése es un negro villero”.
Los mestizos de Santa Cruz de la Sierra odian a los kollas del norte boliviano. Para un (también mestizo, ni modo que alguien hoy sea “puro” algo) argentino todos son “bolitas de mierda”.

En Europa, se persigue al inmigrante porque “vienen a quitarnos el trabajo”, “vienen por lo nuestro”.
Este argumento ha sido reproducido con matices por el Ingeniero Mauricio Macri en dos oportunidades. Cuando se le cuestionó el estado de los hospitales metropolitanos, y cuando un grupo de vecinos de la ciudad ocupó el Parque Indoamericano.
O sea, algo que ellos van a generar es nuestro sin haberlo generado nosotros; porque el aire y la tierra que sostienen al otro y su emprendimiento es nuestro.
Algo así era la patria para los milicos.
¿Alguien puede pararse en el campo de un sojero y decir que es “nuestro” sin esperar que lo espanten a escopetazos?
Cuando secuestraron y mataron a Axel Blumberg, miles de argentinos salieron a la calle con velas en las manos reclamando justicia.
Los hijos de los bolivianos que viven en argentina son argentinos pero tienen aspecto de boliviano. Argentinos y todo, no arrastrarían más que a su propia colectividad a salir por ellos.
Menem es bastante morocho. Pero fue a Estados Unidos y se agachó y se bajó los pantalones y se dejó hacer.
A eso se le llamó “relaciones carnales”. Otro eufemismo.
Creo que Menem pensaba que ese acto lo volvía rubio y de ojos celestes.
Otro negro rubio y de ojos celestes es Gonzales Oro que tiene y sostiene una audiencia filo-racista. El Negro Gonzales Oro es negro, pero se comporta como un marqués.
Y sobre todo, pide mano dura con los negros de mierda.

Pese a la discriminación y la violencia, los africanos seguirán cruzando el Mediterráneo.
¿Por qué?
En plena hiperinflación (año 1988) le pregunto a una chica uruguaya en un cabaret rosarino que cómo se le ocurría venir para acá a trabajar de puta.
-”Porque en Uruguay estaba peor”, me dijo.
No importa qué tan dura le hagan la supervivencia a los africanos en Europa. En África siempre estarán peor.
Casualmente, África es el hábitat de la raza negra.

Hoy en día, los estudiantes chilenos alaban y desean un sistema educativo como el argentino, pero son unos imberbes que andan cortando las calles. Como los negros villeros de acá.
Sin embargo, a los estudiantes chilenos nadie los trata como a negros de mierda. Claro, son chilenos y Chile es, según las calificadoras norteamericanas, el único país desarrollado de Latinoamérica. Obviamente eso no significa que los medios masivos de comunicación argentinos cuestionen la represión de que son víctimas esos estudiantes. Por el contrario, todos tuvimos oportunidad de ver a Piñera diciendo “nada es gratis”.
Pasa que la gente que nos cuesta más cara a los países latinoamericanos, es la que menos aporta a la hora de pagar los gastos de la fiesta.
Cuando se habla de racismo Hitler es el mejor ejemplo. Principalmente por lo descarnado y lo falto de sensibilidad. Sólo un bruto puede ser tan racista.
Elisa Carrió que es tan verborrágica y que antes nos parecía tan “culta” es bien corta de ejemplos cuando intenta descalificar al resto del universo. Siempre va de Hitler a Stalin. No parece haber existido algún otro monstruo taladrando la médula de la historia. Ella admira a Sarmiento; Sarmiento era monstruosamente racista. La semana pasada (Carrió) se juntó con toda la paquetería porteña en un bar de Recoleta para tomar el té. Entonces dijo que “Los que tenemos raíz europea somos un poco racistas”. Qué simpática.
En estos días nos hemos ocupado de salvar a los votantes de los votados. De respetar su elección soberana y craneada.
Como si los votantes no proyectaran ideología sobre los votados.
Como si el votado no hubiera pedido palos y represión en el Indoamericano
Desde este lado tenemos mucho cuidado de apuntar a la gente. Nuestra mentalidad y corazón es integrador.
Del lado de enfrente son airados. Critican a nuestros referentes y a los que los sustentamos como simples ” crispados negros de mierda”.
El corazón, órgano de las pasiones, está a la izquierda. Sostiene la vida y lleva sangre al resto de los órganos. El apéndice, órgano de dudosa utilidad, está a la derecha y siempre se está inflamando y hay que operarlo.
La derecha es siempre así, inflamada e inútil.
La izquierda es enamoradiza, apasionada, un poco puta, pero gauchita. La izquierda es corazonuda.
Qué va’ cer.

Posted on  by docto

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